11.8.10

No hay monstruos invencibles.

La inocencia es delicada, y con un buen golpe brutal te rompieron el espejo y te mirás en la pared de atrás.
Y su eléctrica, lumínica existencia colapsó.
Hoy tu máquina a vapor ya no quiere marchar más. No hay combustión anímica para seguir el viaje.
























Siempre hay una explicación para cualquier crueldad (aunque a veces se te olvide cuando se viene la noche).
No hay cuentos novedosos que te puedan rescatar de los fantasmas obstinados que hoy vienen a tu casa.
Se ve en tu mirada que llegaste a la vida.
No hay monstruos invencibles que no te dejen crecer.
Lo que es no puede dejar de ser

“Qué hacemos con esa cabecita chiquita, qué hacemos?, dame un abrazo, vení, dame un abrazo”

No hay quien cante esas canciones que nadie quiere escuchar.
Y quedás con confesiones que después suelen ahogar.
Tu figura se hizo un día en que el cielo se amigó.
Aunque es cruel como aprenden los seres felices, que aún necesitan lágrimas para volver a nacer.

No hay monstruos invencibles que no te dejen crecer.
Lo que es no puede dejar de ser.

1 comentario:

La de Arena dijo...

Prometo no más fotos de ojos por un tiempo (: