18.12.08

"Tengo ganas de ganarle
y hacerla llorar"
Eso mismo le dije recién a Gonzalo. Vamos a ver si logro algo, mi querida.
Porque esto que escribo en este momento es para vos, Lula. Y me alegro porque la letra de este editor es bien grande y no necesito ir a agarrar los anteojos, y me puedo quedar viendo fija la pantalla el buen rato que necesito para decirte (o no) la suficiente cantidad de cosas cursis para que te llegue algo al corazón, aunque ambas sabemos (o, ilusa y estúpidamente, pensamos y creemos que sabemos) que nuestro corazón es sólo una bomba y que los sentimientos, nada más que flujos en el cerebro. Citándote.
Miremos esa foto unos segundos y pensemos. Esa es Lula. La chica loca. La que habla boludeces. La que se cuelga. La que baila en el medio del patio. La que no tiene miedo. La que hace y dice cosas asquerosas. La que es brillante, la que narra maravillas. La que tiene una imaginación inimaginable. La que hiere. La que nadie entiende. La que entiende.
Esa es Lula, la chica loca que tiene una foto horrible de sí misma en el cuaderno del colegio. Esa es Lula, la chica que a veces apartamos de nuestra mente con un cómodo "está loca" y que, mientras tanto, nos tiene locos a nosotros. La chica que nunca miente y que siempre lo hace, que me obliga a contradecirme pero que manipula y no es manipulada.
Esa es Lula. Es mi amiga. Y hace un rato nuestra conversación fue: "si sos una buena amiga, vamos a seguir hablando de eso" dije yo. Y ella se rió. "¿Desde cuándo soy una buena amiga?". "Sabés que me amás", le repliqué. "No cambia nada" respondió. Y yo ya no dije nada más. Porque sí, es probable que tenga razón. Esas cosas no las discuto. A ella, no. Porque a ella le creo, a ella (a veces) la entiendo. Y ella (a veces) me entiende.
Pero quizás sí cambia. Sí hay una diferencia. Tal vez no en este caso, porque una vez que decidiste sobre algo así, creo que no te voy a poder convencer de lo contrario, aunque sé que al decir esto te estoy alentando a la negación. Pero yo estoy segura de que algo te llega. No, más bien estoy absolutamente convencida de ello - lo sé. A Lula las cosas le llegan. Y es dura y orgullosa y conciente de serlo y se lo traga, se lo traga como no se lo tragó nadie que conozco hasta ahora. Es la persona más fuerte que conozco. Y si llora, porque alguna que otra vez presencié o escuché de sus llantos, ni siquiera está siendo débil. Tan sólo está siendo genio, está siendo ese mounstro del dominio que es. Interno y externo, quiero decir. Dominio interno y externo.
Miremos la foto, por favor. Esa cara de loca. Ah, ya lo hablamos nosotras dos, ¿no? Todos estamos locos, me gusta decir, muy a lo vos. Y vos el otro día me tiraste algo muy a lo mí, "si todos estamos locos, por ende nadie lo está". ¿Qué es esa confluencia, esa mezcla de pensamientos? Mejor no ahondo en el ahí. Te causaría tanto.
Pero volviendo a la cara de loca. ¡Loca, ridícula, única y absolutamente trillada! Y no te importa. Y si te importa, no te afecta. Y si te afecta, no lo demostrás. Contrariamente, lo explotás. Lo potenciás. Lo minás y lo hacés estallar afuera y los matás a todos, los dejás bajo tu mano grande y, para muchos, invisible.Aunque en realidad todos los que tuvimos o tenemos algún contacto con vos (más allá de las formalidades que no admiten muestras de personalidad) nos dimos cuenta, de alguna manera, que nos tuviste o nos tenés bajo tu yugo impiadoso y humillante. Ah, y tanto te gusta mofarte. Mejor no nos pregunto por qué.
Y qué se yo, yo quería hacerte llorar y me parece que con esto lo único que logré fue hacerte sonreír con acentuada autosuficiencia y orgullo mientras leías. Quizás con una ceja levantada también. Pero te voy a decir algo. Y perdón a no sé quién por lo que voy a decir.
Me duele. Me duele que sufras así. Me duele que no sufras. No, no sé. A ver. Me duele que seas así. Me duele que seas tan fuerte. Me duele que seas tan poderosa. Me duele porque te vas a caer. Y posiblemente te caés todos los días, y te debe doler tanto. Me duele no poder ayudarte, porque sé que nadie nos puede sacar de la prisión de nuestra mente en verdad, que únicamente nosotros mismos somos capaces de vencernos. Y honestamente no creo que me venza yo a mí alguna vez, y espeo que vos sí. Pero si algo dejé claro (o quise dejar claro) es que generás incertidumbre, por lo que no me siento como para afirmar tu victoria o tu fracaso como me siento para afirmar el mío.
Estoy abierta a vos. Dejame seguir entrando.

Te quiero.

Ayudame.

Dul
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Que lástima.
Me hubiese gustado decir, no es tan asi y mi orgullo esta a mi merced.
Pero yo estoy a la suya.
Demasiado ahogada como para lagrimas, y sin querer ver probablemente todo lo que decis, la demasiado expresa relacion que mantengo con vos me preturba.
Me causa cierta inseguridad que me empuja a alejarme de vos.
Quizas fuese lo mas sano.
Pero te falto agregar algo, tambien tengo mi lado suicida.
No me voy a alejar, y lo lamento mucho, pero voy a hacer lo posible por obviar tus palabras, son demasiado duras y no quiero ni pienso soportarlas.
Simplemente voy a sonreir con suficiencia. Levantar una ceja quizas.
Y decir: Jah, como me quiere.
Asi me voy a contentar, y como decis vos, me voy a tragar todo nuevamente.
Para despues ahogarlo en mi proxima depresion.
Gracias Dul.
Te quiero.
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Nótese, la mentira.
Nótese, la mediocridad de mi respuesta ante su texto por favor.
Nótese, que la tuve a ella, a la única que realmente habia encontrado la forma de hacerme la cabeza en espera, maltratada, humillada, pisoteada por casi todo este año.
REALMENTE. Hoy me estoy dando cuenta.
Hoy la crudeza de este texto me llegó y hoy si lloro.
Hoy si la extraño. Porque es verdad. La extraño.
Y hoy si la amo.
Hubo una época, que cabe relatar, el año pasado, en la cual la bajeza de mi vida en ese momento me impedia hablar con Mandy, y realmente no tenia forma de escaparme de mi cabeza en la cual solia tenerla como mi pedestal.
MI nueva amiga. Dul.
En unos meses habia logrado lo que nadie. Pordia mirarme si estaba a los gritos y a punto de golpear a alguien para que me calme. Y lo hacia, eh?
Ya no. Por mi culpa. Ay ay, cómo la extraño.
Porqué se siente tan mal? Es como un agujero en el estomago y un nudo en la garganta. Y mi ego que empeora todo. A veces desearia ser más simple.
Te amo Dul.
Ya la voy a recuperar. De todos modos no tengo nada que perder.
Perdí todo lo que podia soltar en los últimos cuatro años.
Salvo a Mandy obvio, pero eso es para otro texto que tengo guardado.
Nota Mental: Pedirle la pass a Mandy de su blog para subirle el texto.

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