17.6.10

¿Y?

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos –
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi-
esa muerte que nos acompaña
questa morte che ci accompagna
desde el alba a la noche, insomne,
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, como un viejo remordimiento
sorda, come un vecchio rimorso
o un absurdo vicio. Tus ojos
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
serán una palabra inútil,
saranno una vana parola,
un grito callado, un silencio.
un grido taciuto, un silenzio.
Así los ves cada mañana
Così li vedi ogni mattina
cuando sola te inclinas
quando su te sola ti pieghi
ante el espejo. Oh, cara esperanza,
nello specchio. O cara speranza,
aquel día sabremos, también,
quel giorno sapremo anche noi
que eres la vida y eres la nada.
che sei la vita e sei il nulla


Para todos tiene la muerte una mirada.
Per tutti la morte ha uno sguardo.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Será como dejar un vicio,
Sarà come smettere un vizio,
como ver en el espejo
come vedere nello specchio
asomar un rostro muerto,
riemergere un viso morto,
como escuchar un labio ya cerrado.
come ascoltare un labbro chiuso.
Mudos, descenderemos al abismo.
Scenderemo nel gorgo muti.

9.6.10

Paulinha II

Te adoro.
Sabés que sos mi gota de agua, y que no puedo soportar tenerte a tantos kilómetros.
Espero serte de soporte suficiente a la lejanía, por lo menos hasta que volvamos a vernos.
Te amo!!

8.6.10

oscuroscuroscuroscuro




Llegué
al límite
(putos) de
mi paja.


Tomo café negro...

para NO abrir otra leche.







qué triste..

4.6.10

No haber caído,
Como otros de mi sangre,
En la batalla.
Ser en la vana noche
La que cuenta las sílabas.

1.6.10

Paulinha.

No corrés porque te cortaron los pies.
No comés porque te taparon la boca.
No dormís porque te sacaron la cama.
Te dejaron sin techo.
Piso y paredes también se lo llevaron.
No amás, bombeás ni respirás, porque le regalaste tu corazón.
No sangrás.

Y qué dejaron?

Un cuerpo vacío, muñeca de trapo.
Maniquí vapuleado, carcaza hueca.
Carne sin alma.
Inanimada.

Non Sancta.

Carocito muerto, rendite (:

21.5.10

2 mes




Conmigo tu alucinarías.
Conmigo tu hasta el
fin del mundo.
Contigo yo me perdería.

Contigo yo quiero todo, y nada a medias...












Te amo!

18.5.10

Sed de ti.

Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma.


Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

9.5.10

Me parece que aquél es igual a los dioses,
el hombre que se sienta frente a tí.
Y cerca, mientras hablas dulcemente,
escucha.

Y también mientras ríes deseable, lo cual,
hizo saltar mi corazón dentro del pecho;
pues si hacia tí, un instante miro, hablar
no me es posible.

Mi lengua se hace trizas en silencio,
y un fuego sutil corre debajo de mi piel.
Y con los ojos nada veo,
zumban mis oídos.

Me agarra un sudor frío,
y un temblor me agarra toda,
y verde, más que hierba, estoy.
que
necesito morirme,

me parece.

6.5.10

Perezco..




Penicauld..

LA CONCHA DE TU HERMANA!



1.5.10

volamos.

Gracias a Dios que me dio mis ojos, me dio mi boca, me dio toda mi piel.
Tengo dos piernas para recorrer el mundo por los mares más profundos, para llegar hasta ti.
Gracias al cielo, no olvido ponerme nada. Tengo pies, tengo mi espalda y también mi corazón.



Me duele la piel por no tocarte.
¿De que me sirven mis ojos si no te pueden ver?

Horror Vacuum.

La sangre, mucha, si.
Sangre-vida.
Sangre-mujer.
Sangre-dolor.
Sangre-pasión.
Sangre-corazón.

Gotas de sangre, gotas de agua de la joya más antigua de las mujeres.

Sangre-sacrificio.

Quizá todo pueda resumirse a un trozo de tela roja clavado en una pared encalada: harapo de sangre encendido contra la prisión de los huesos.

21.4.10

1 mes

Minutos lentos, minutos lentos, minutos lentos.

Ahora, consciente de cada segundo, estudiada su longitud y medida cada milésima, es imposible pasar por alto los espasmos de la aguja.

Conozco cuánto tardo en pestañear tres veces. Cuánto tardo en inventar un rodete y calzarme las zapatillas. Cuánto me toma subir hasta el techo por mi cascada azul.

Pero más importante, puedo recitar de memoria los horarios de los trenes.

Te amo, Jaguar.

La búsqueda del Tortugo - Afiambrada II

No veo a mi tortugo desde la tormenta del domingo.

Si, si. Estuve ocupada, y bien que pensé en el. Pero mi descuido no tiene perdón.

Así que esta tarde (gracias a un desesperado “Y TU TORTUGO??!?”) salí a buscarlo por entre mi jardín. Cabe comentar que me mudé, y este patio es ridículamente grande. Llevo 20 días en esta casa y solo lo vi cuatro veces desde entonces.

Caminé descalza, sintiendo los aguijonazos del rocío helado en las plantas de los pies, y dando saltitos para no congelarme. Revolví bajo la parrilla, entre las plantas, detrás de las enredaderas… hasta que asumí que no podía seguir buscando tan ciegamente (acababa de anochecer) y me dispuse a rastrear cada interruptor que hubiese en mi patio.

Actualmente, hay once teclas de luz. Ocho en funcionamiento.

Obviamente, yo las traté de prender todas (tarea para la cual, tuve que rondar por TODO el perímetro). No llegué a la séptima, en realidad. Saltó el disyuntor.

¡Qué felicidad! Yo congelándome, ahora toda la casa a oscuras, el tortugo invisible y mi familia gritando “QUÉ CARAJO TOCASTE?!”. Sumado a mi mal humor de la tardecita y al súbito ataque de inteligencia que me iluminó, advirtiéndome que acababa de perder todo lo escrito recientemente en Word acerca de Perón y la concha de la lora.

Sublime.

Tuve que volver a recorrer el perímetro a tientas e ir apagando una por una las luces, para que pudieran restablecer la energía en la casa sin que volviera a saltar.

Una vez completada la misión, y con la perra oliéndome los talones, impidiéndome moverme con tranquilidad (“¡Salí de acá, pelotuda!”, “Perra del orto”, “Pero... ¿sos idiota? Movete Uvaaaa!!”) busqué una linterna -de juguete- y proseguí con el rastreo.

Caronte brillaba por su ausencia, y yo me iba poniendo más y más nerviosa. Y qué si el granizo le había quebrado una pata? O roto el caparazón? O abierto la cabeza? Y si se había ahogado? Si le había caído algo encima y estaba trabado? Si la perra hija de puta lo había volteado?

No lo encontré en el fondo. Tampoco adelante ni en el pasillo. Menos adentro del galpón. A punto de darme por vencida y optar por seguir mañana, se me ocurrió fijarme al borde del camino de piedra, donde suele enterrarse para descansar (es época de hibernación).

De modo que caminé a lo largo, apuntando con el mísero hilito de luz y llamándolo con delicadeza. Aguzando el oído para percibir cualquier signo de vida.

Nada.

Pero onda… NADA. Vacío total. Ausencia de Quelonio.

Quizás se había vuelto al Tártaro.

Al borde de las lágrimas, Uva comenzó a rascar algo a unos metros de mi, bajo un helecho., por donde ya había pasado recién. Me acerqué y la corrí. Levanté las hojas, y ahí en la oscuridad, semi-enterrado en la tierra húmeda estaba Caronte.

Me apuré a rescatarlo de aquel pozo embarrado y lo levanté. Nuevamente, no se movía. Esta vez, estaba enteramente dentro de su caparazón. Temí por su vida, otra vez, y lo apunté con la linterna.

Me encontré con sus dos ojos rebosantes de indignación mirándome desde el interior de su coraza, estiró sus patitas, y se puso a patalear, todavía con la modorra de haber sido interrumpido su sueño estacional.

Me puteó en un par de idiomas mientras le costaba mantener los ojos abiertos (ora causa del sueño, ora causa de la luz en la cara) y se debatió débilmente entre mis manos y el hocico curioso de la perra.

Colmada de amor y culpa, lo dejé donde estaba, lo enterré nuevamente y lo tapé con las mismas hojitas. Di media vuelta y regresé con Uva, las dos triunfantes y congeladísimas, a comer algo de torta recién salida del horno.

Me encanta jugar a la búsqueda del tesoro con Caronte.

Es tan hábil mi tortugo histrión, que consigue hacer partícipes a todas mis emociones mientras dura cada episodio.

12.4.10

No me gusta cuando no puedo dormir bien. Cuando sueño con cucarachas y carreras que no puedo correr. Cuando me despiertan a los gritos.
No me gusta cuando mi intento de vestirme queda en eso (un intento) porque mi ropa se esfumó durante la noche.
No me gusta desayunar lo que no me place y menos darme cuenta de que mi pelo se halla atravesando una crisis revolucionaria casi socialista, podría decir.
No me gusta ser atacada por mis muebles en un descuido, apurada por llegar a horario. Ni cargar como consecuencia con una extremidad imposibilitada y dolorida durante todo el día.
No me gusta llegar a destino (usando lo que no me quería poner) y hacer un alto para auxiliar mi mano injuriada. Y luego tener que esperar parada e incómoda solo porque así me exigieron que hiciera para poder entregar un puto papel, que dicho sea de paso, debía recibirlo quien me ordenó que aguardara.
Muchísimo menos me gusta percatarme: de que mi malla de ballet (preparada anteriormente con esmero) descansa plácidamente sobre mi cama y no en mi bolso como debería ser; de que hoy voy a tener que usar las zapatillitas rosas que detesto porque las negras terminaron por destruirse en la última clase; de que he de caminar ocho cuadras para volver a casa, buscar la malla y salir a caminar otras ocho para llegar a la academia (ya que mi viejo perdió las llaves del candado de mi bici) para después retornar a casa, caminando nuevamente, agotada por la danza; Y de que jamás me va a salir un déboulé como dios manda antes de esta tarde.

Pero por sobre todas las cosas que no me gustan y que tuvieron la decencia de sucederme en las 3 horas que llevo despierta, me molesta soberanamente saber que hoy (gracia de mi dios si encuentro un minuto para respirar) no voy a recibir un abrazo tuyo.

Aún así, tengo 13 horas más que enfrentar y una elección que hacer. Y una vez exorcizados los demonios que me atormentan esta mañana, yo elijo:
Elijo mi buen humor de cada día.
Elijo reírme de mi torpeza, aceptar que tengo la mano y el pelo a la miseria y asumir que hoy la vida decidió ser una mierda, pero entender que no por eso voy a dejar de pasarla bárbaro.
Elijo cagarme de risa.

Elijo seguir adelante, je.

(:

30.3.10

yo peleo.

I won't be afraid just as long as you stand by me.

YO elijo quedarme y hacerles frente.
YO sigo acá.

25.3.10

Mi dios bendiga tu llegada a mi mundo, Jaguar.

(:

fe-liz-cum-ple-a-ños!

23.3.10

Conversación sobre papel:

A pedido de Ponis (:


L: Me quiero ir.

P: Yo tambiéeeeeeeeeen.

L: Quiero que mi esposo me haga un Taj Mahal.

P: Yo quiero que me chupe la concha.

L: AJAJAJAJAJAJAJA, pendeja desubicada.


Fragmento de http://schitzo-conversations.blogspot.com/

21.3.10

I'll cover you.

Live in my house, I'll be your shelter.
Just pay me back one thousand kisses.
Be my lover and I'll cover you.

(I think they meant it when they said you can't buy love). Now I know you can rent it.
A new lease you are my love, on life.

Be my life.

10.3.10


Ay, mi dios te maldiga.

Abri la ventana, atenta a cualquier movimiento perceptible. Acogida entre mis cortinas aguzo el oído dispuesta a identificar tus pasos entre cualquier otro sonido vulgar.
Me muevo apenas, ansiosa. Por poco en la terrible calma de mi espera no me olvido de respirar.
Cuento segundos uno a uno, palmo a palmo, durmiente a durmiente. Rogando porque algún vagón generoso te arrastre hasta mi puerta.
De pronto, un silbido familiar me sacude el ensimismamiento y las vias gimen en la lejanía. Regreso al escrutinio con más ahínco, vigilando no solo las veredas sino también las ventanillas de los autos, que denuncian cualquier figura antes de que ingrese en mi campo de visión.
Gloriosos sean los espejos!
Algún que otro perro perdido, una madre con bolsas de supermercado, las mismas hojas de los árboles.. todas las sombras juegan en mi contra.
Con el corazón en la mano preparado para saltar ante cualquier timbre, decido escribir un poco, quitarme la angustia. La congoja es eterna y pesada, y con su perfume a minutos infinitos la arrastro hasta mi balcón, junto con mi cuaderno.

El tiempo se detuvo esta tarde cálida mientras mi sangre iba tomando más y más temperatura, hirviendo en la vigilia.

Pretendiendo parecer concentrada en el hilo vago de tinta que raya las hojas, atiendo todavía cada susurro.

Algún pájaro cantó y lo confundí con un nuevo llamado tuyo avisandome tu cercanía.

Pasan dos trenes más, y hasta ahora nada me indica que seas real y no un invento de mi imaginación. Un sueño bonico. Dejo mi cuaderno y mi corazón de lado, uno junto a otro cerca de la baranda. Me incorporo un poco más y me dedico a observar sin disimulo.
Nada.
Nada. Nada.

Al momento exacto de largar el último suspiro de derrotada, me espantó mi celular otra vez. Avisándome que te habías retrasado pero que estabas a dos cuadras.



Corramos.

15.2.10

¿Qué cosa fuera? Barro, tal vez.

Si no creyera en la locura...
Si no creyera en la balanza, en la razón del equilibrio...
Si no creyera en el delirio...
Si no creyera en la esperanza...
Si no creyera en mi camino...
Si no creyera en mi sonido...
Si no creyera en mi silencio...

¿qué cosa fuera, corazón?
¿qué cosa fuera?

Si no creyera en lo más duro...
Si no creyera en el deseo...
Si no creyera en lo que creo...
Si no creyera en algo puro...
Si no creyera en cada herida...
Si no creyera en lo que ronde...
Si no creyera en lo que esconde hacerse hermana de la vida...
Si no creyera en quien me escucha...
Si no creyera en lo que duele...
Si no creyera en lo que quede...
Si no creyera en lo que lucha...

¿qué cosa fuera, corazón?
¿qué cosa fuera?


Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro.
Si quiero me toco el alma, pues mi carne ya no es nada.
Ya lo estoy queriendo.
Ya me estoy volviendo canción.

22.1.10

Los dos.

Por el Magdalena voy pa' Cartagena.

Me voy, me voy.

Siempre navegando. Voy con mi morena.

Cantando y cantando.

Por el Magdalena.

Siempre navegando.Voy con mi morena.

Ya muchas mujeres pasaron el rio.

Viaja en mis recuerdos por el rio abajo.

Por el Magdalena voy pa’ Cartagena.

Me voy, me voy.

19.1.10

Aurora

Buenos días niña de Tilcara.
Enero tilcareño. Enero tilcareño, quebrada y vos.



Si, si!
Corré conmigo (:

13.1.10

Birds and Butterflies..
It's useless to ask why.

Vamos a hacer una fiesta de te, sisi. Una fiesta de te.

Va a haber masitas, va a haber terrones de azucar, va a haber leche tibia y dos millones de tacitas.
Todo va a estar dispuesto en una enorme mesa pentagonal, que cubra los siete extremos de mi cabeza, con un mantel color marfil.
Cucharitas, platos y teteras. Oh, qué gran fiesta!
Yo llevaré un vestido blanco. Blanco y puro. Blanco y bello. Blanco y blanco.
Acorsetado, bien fuerte. Respirar no es importante.
Luciré mis medias claras, probando mis virtudes. Han de estar limpias y libres de lágrimas.
Margaritas, narcisos, brisa otoñal.
Una filarmónica de hojas secas nos susurraran los más hermosos secretos, mientras las golondrinas que jamás llegaron a emigrar deleitan nuestros ojos con sus espasmos desesperados.
Comenzará a las 5.00 de esta misma tarde, y durará lo que mi vida. O quizás lo que una sonrisa. Lo que acabe primero.
Serviré tortas dulces y copetines con crema. Todo estará cubierto por una deliciosa capa de glaseado. Todo se verá en colores pasteles. Todo será perfecto.
Me presentaré con mi mejor sonrisa y me sentaré a la cabecera. Miraré a mi alrededor y daré inicio al festín.
Disfrutaré a lo grande, y seré la mejor anfitriona.

Los invitados son opcionales.


I know your tainted flesh.
I know your filthy soul.
I know each trick you played.

10.1.10




Mi angelito.

8.1.10

Leda.

El cisne en la sombra parece de nieve;
su pico es de ámbar, del alba al trasluz;
el suave crepúsculo que pasa tan breve
las cándidas alas sonrosa de luz.

Y luego en las ondas del lago azulado,
después que la aurora perdió su arrebol,
las alas tendidas y el cuello enarcado,
el cisne es de plata bañado de sol.

Tal es, cuando esponja las plumas de seda,
olímpico pájaro herido de amor,
y viola en las linfas sonoras a Leda,
buscando su pico los labios en flor.

Suspira la bella desnuda y vencida,
y en tanto que al aire sus quejas se van,
del fondo verdoso de fronda tupida
chispean turbados los ojos de Pan.